viernes, 20 de julio de 2012

EN CASA "Alegato final"

--> EN CASA
Alegato final

Llevamos ya tres semanas en casa. La adaptación está siendo dura. Hemos vuelto sin dinero y sin trabajo. Pero hemos vuelto felices.
A lo largo de estos ocho meses hemos aprendido, hemos crecido, hemos vivido, amado, sentido, visto, olido y tocado. Hemos caminado y corrido. Hemos cogido autobuses, autocares, trenes, aviones y minivans. Hemos ido en barcos, en barcas y en bañeras flotantes. Hemos hecho surf y Muay Thai. Hemos ido en bicicleta y hemos nadado durante horas. Hemos visto delfines y ballenas. Y canguros y koalas. Hemos visto monos, muchos monos, y vacas callejeras. Hemos buceado entre peces de colores, tortugas y tiburones. Hemos comido pescado fresco en la playa y noddle soup en Navidad. Hemos conducido una furgoneta a través del desierto y de la selva. Hemos dormido en la playa, en albergues, en hoteles, en tiendas de campaña, en casas ajenas y en furgonetas. Hemos bailado sin música y con ella. Hemos cantado. Hemos encendido hogueras y apagado velas. Hemos comido en la calle. Hemos visitado templos. Nos hemos sentado a descansar. Hemos visto las mejores playas y subido las montañas más altas. Hemos pasado frío y calor. Nos hemos reído y hemos llorado. Hemos conocido a mucha, muchísima gente de todas partes del mundo y hemos brindado en miles de idiomas.

Y de todo eso ¿qué nos queda? Pues cerrar los ojos y cogernos las manos.
-Te toca, transpórtame.
-De acuerdo....mmm... Estamos sentados en unas sillas muy pequeñas. En la calle. Bebiendo Saigon Green...
-Estamos en Saigon.
-Sí. De repente aparece Juliane. Lleva una botella de ginebra en la mano.
-Porqué ayer le robaron el bolso delante nuestro. Casi ni nos dimos cuenta. Ahora no tiene dónde guardar las cosas.
-Exacto. Va hacia el tenderete de los batidos. Ha quedado allí con Henrik y nos invita a unirnos.
-Y vamos...
-Sí, vamos... Te toca.
-Vale... Suena Bob Marley. Estamos viendo el atardecer desde la mejor hamaca de todo Kho Tao.
-La del rastas...
-Sí...
-Sí...

Y es que los sueños solo van unos pasas por delante de nosotros. Solo hay que correr un poco para alcanzarlos. Y superar esa distancia que nos separa de ellos es solo cuestión de valor.

jueves, 5 de julio de 2012

TULUM "Desde dentro"

TULUM
Desde dentro

A las 7 de la mañana el generador del Zazil Kin se apaga. En nuestra cabaña el ventilador deja de funcionar. Nos desvelamos. Primera revisión de piernas.
-¿Te han picado?
-Si.
-¡Pero si duermes con calcetines y pantalón largo!
Hace días que sabemos que hay algún insecto o arácnido residiendo en nuestro colchón. Pero lo medio obviamos. Nos incorporamos. Nos ponemos los bañadores y salimos de la cabaña. Estamos en la playa. El primer baño es el mejor. El agua es de un azul intenso, nuevo para nosotros. La arena es tan blanca que te obliga a cerrar los ojos.

A las 11 de la mañana abre el bar de playa del Zazil Kin. Es la hora de la primera chela y la ración de fruta de los mayas. Luego volveremos a echarnos en la arena hasta que nos hartemos de sol.

Si estamos de humor quizá bajamos a comer al pueblo.
-Donde el tío rico, por favor.
Hay que coger un taxi. La primera semana alquilamos una bicicleta, pero entonces era distinto, vivíamos en el pueblo, en casa de Constantino. Constantino vino a buscarnos al aeropuerto. Carles y él se conocieron 7 años atrás, cuando Carles visitó Tulum por primera vez. Luego Consta fue a Europa y pasó por Barcelona y se quedó un tiempo en casa de Carles.
Consta viene a recogernos con Pedro, un buen amigo, y Juanita, la novia de éste, que se ha apuntado al viaje porqué nunca antes había estado en un aeropuerto y tenía curiosidad por ver un avión. Desgraciadamente en el aeropuerto de Cancún los aviones no se ven.

Después de una semana en la cabaña que Consta tiene en el pueblo conocemos los mejores sitios para ir a comer. Por eso cuando subimos al taxi pedimos que nos deje junto a la casa de empeños Tío Rico. Y vamos a ver que tiene hoy la señora. El menú es limitado, puedes elegir entre tres platos de comida típica mejicana, pero el agua de Jamaica es ilimitada, y el precio, casi ridículo.
Después de comer solemos pasar por casa de Consta y gritamos su nombre frente a la reja. A veces nos oye y pasamos la tarde con él. Otras veces está trabajando en el restaurante El Tábano, que no tendremos el placer de conocer hasta el último día y del que nos enamoraremos perdidamente.

Otras tardes, en cambio, empiezan en el bar de la playa del Zazil Kin y acaban en el bar de Lucas y Sots, a unos pocos metros. Durante la tarde aparecerá Ro, seguramente con las gafas de snorkeling en la mano, Jorge o su hermano Bob. Puede que Bob llegue con su amigo el guitarrista y el tiempo se detenga un momento mientras interpreta "malagueña salerosa". O puede que Jorge traiga su artesanía y nos divirtamos provocando al segurata mientras éste intenta evitar que se venda nada en el Zazil Kin. Puede que nos vayamos a casa de Jorge para comprar un par de collares y acabemos haciendo planes para ir al día siguiente al Gran Cenote. Y puede que al día siguiente se presenten también Mike y Mora para acompañarnos en un bonito día explorando las maravillas naturales de Tulum. Lo que es seguro es que Mora aparecerá en algún momento por el bar y Mike está porqué trabaja aquí.


En algún momento se dejarán caer también Caballo y el Negro, ambos son guías y llevan a turistas a bucear, aunque si nosotros tuviéramos que elegir a quién confiar nuestra seguridad no dudaríamos ni medio segundo.
Cuando el bar de la playa cierra y Luís, el segurata/mesero acaba de recoger las sombrillas y tumbonas, abre el bar de Lucas y Sots, por el que probablemente se dejen caer los hermanos alemanes, Johanes y el pesado de Quetzal. Y si tenemos suerte vendrá Consta. Quién aparecerá seguro será la pinche María, para ganar a Lucas y a Sots, el indio, al dominó.
María, Gemma, Jorge, Carles y Consta.

Y allí, a base de chelas con el vaso chelado, apagaremos la noche. A no ser que alguien proponga bajar al pueblo.
Al día siguiente a las 7 de la mañana el generador del Zazil Kin se apagará y nuestro ventilador dejará de funcionar, y por más antimosquitos que nos pongamos, volveremos a despertar hasta arriba de picadas.

Y si el nuevo día nos inspira puede que vayamos a ver las ruinas de Tulum, según todas las opiniones, las ruinas mayas más bonitas, las únicas con el mar de fondo. Y pasemos un buen rato bajo el sol, entre iguanas y trozos de una civilización que aún vive en algunos habitantes del pueblo, que hablan maya y conservan las proporciones corporales de éstos.

Y si nos inspira mucho puede que cojamos un autobús hasta Chichén Itzá para ver la pirámide maya más alta del mundo, pasear entre infinitas paradas de artesanía y comer, como los locales, en la parte trasera, dónde una mujer sirve lomo empanizado.

También puede pasar que aparezca Sandra, que venga desde Playa del Carmen a comer con nosotros y la llevemos al Camello, nuestro restaurante favorito, y que acabe invitándonos a pasar nuestro último día en su resort todo incluido, en el que descubriremos un mundo nuevo, un tipo de turismo tan alejado de nosotros que nos parecerá marciano.
Sea como sea, al día siguiente a las 7 de la mañana el generador del Zazil Kin se apagará.

G&C

domingo, 1 de julio de 2012

CURIOSIDADES DE NUEVA ZELANDA

CURIOSIDADES DE NUEVA ZELANDA

  • En Nueva Zelanda viven menos de 4 millones y medio de personas.
  • Nueva Zelanda es un país formado por 2 islas. La del norte y la del sur.
  • Es un país situado en el "Ring of Fire" es decir, que está situado en una zona de terremotos y volcanes.
  • A los Novazelandeses se les llama cariñosamente Kiwis. Un término que ellos mismos acuñan para denominar cualquier cosa que tenga que ver con Nueva Zelanda.
  • Un kiwi es en realidad un pájaro peludo que no vuela y que tiene un pico larguísimo y curvado. Es muy difícil verlos debido a que es un ave nocturna y a que hay pocos ejemplares.
  • En Nueva Zelanda los españoles están muy mal vistos. Recientemente han salido dos noticias en la prensa: Una pareja de españoles encontrados cagando en el bosque (fueron obligados a buscar y deshacerse de todos los excrementos que había en el bosque) y otra pareja de españoles encontrados comiendo en un supermercado antes de pagar los alimentos (fueron expulsados del país).
NUESTRAS MEJORES EXPERIENCIAS
  • Visitar a Jaume en su nuevo hogar y conocer a su hija Núria.
  • Ver ballenas y delfines.
  • El trekking por Tongariro National Park.
  • Descubrir las playas de Nueva Zelanda en Abel Tasman.

AUCKLAND Y el viaje en el tiempo

AUCKLAND
Y el viaje en el tiempo

- Auckland será una gran ciudad, como Sydney.
-¡Qué va! Auckland será un pueblecito-ciudad parecido a Wellington.
-Que no, que yo he estado leyendo sobre Auckland y tiene un skyline de gran ciudad, con edificios altos y tal.
-Yo creo que serán casitas bajas y poco más.


Auckland no es ni una cosa ni la otra, no es una gran ciudad pero tiene algún edificio alto. Y no tiene mucho más, o como mínimo a nosotros no nos despierta mucha emoción. El tiempo no acompaña, y tinta la ciudad de un gris apatía que nos hace empezar a soñar ya con el Caribe.
Una de las características principales de Auckland es su parecido con San Francisco por las calles que suben y bajan de forma exagerada. Por supuesto, el hostel más barato y en el que nosotros acabamos está en lo alto de una inclinada calle.
Auckland representa para nosotros el final de Nueva Zelanda, y es la ciudad desde donde sale nuestro avión a México.
A las 10 de la mañana del día 7 de junio salimos del hostel. Esperamos el autobús que va al aeropuerto hasta que una furgoneta, conducida por un indio, nos ofrece llevarnos por el mismo precio. ¡Indios!
A las 2 de la tarde del día 7 de junio cogemos un avión que llega a Papeet (Thaití) a las 11.30 de la noche del día 6 de junio. Tachamos de nuestra lista "Cosas que haré cuando sea súper héroe" el punto "Viajar en el tiempo". Cogemos otro avión que nos deja a las 10 de la mañana del día 7 en Los Angeles. Tachamos de la misma lista "Poseer el don de la ubicuidad".  Cogemos dos aviones más antes de llegar a Cancún y tachar de la lista "cuando sea súper héroe".

G&C