miércoles 14 de marzo de 2012

KHO PI PI "Paraíso a precio de paraíso"

KHO PI PI
Paraíso a precio de paraíso.

Cuando uno viaja en pareja tiene que repartir las tareas entre dos. Nosotros nos organizamos por ministerios. El Ministerio de Comunicación se encarga de llevar al día el blog, el de Economía se encarga de la gestión del presupuesto, el Ministerio de Exterior lleva las relaciones con los demás viajeros, y así con todo.
El Ministerio de Economía era de Carles hasta que en Kho Tao Gemma decidió dar un golpe de Estado y lo reclamó para sí, argumentando que se despilfarraba demasiado y convencida de que podía hacerlo mucho mejor. Después de los 3 días en Kho Pi Pi el Ministerio volvió a manos de Carles, y Gemma está imputada por malversación de fondos. En su defensa solo dijo: "¡Es que Kho Pi Pi es muy caro!"
Kho Pi Pi tiene fama de tener las playas más bonitas de Tailandia y nosotros estamos seguros de que así es. Pero el precio por disfrutarlas es alto.

A poca distancia de Kho Pi Pi se encuentra Kho Pi Lay, una pequeña isla que contiene Maya Bay, escenario de la famosa película La Playa y uno de los highlights de nuestro viaje. Así que contratamos un tour para ir a verla que además incluía bañarse en este increíble paraje:


Rodeados de montaña que acababan abruptamente en el mar formando un espacio mágico de aguas completamente turquesas nadamos sin poder creer dónde estábamos.


Cerca de la Maya Bay pudimos ver cantidad de peces, haciendo snorkeling.









Y finalmente llegamos a la ansiada playa de La playa. Y es espectacular.


Desgraciadamente esto es lo que uno encuentra cuando llega:













Por suerte en Kho Pi Pi hay otras playas igual de bonitas pero más solitarias, donde uno puede descansar de sentirse turista (una sensación implícita si se visita Tailandia).


Y al atardecer se puede subir al viewpoint a contemplar como desaparece el sol, y si se tiene suerte puede uno acabar conociendo a una pareja medio española medio argentina con la que ir a cenar.


Adiós Kho Pi Pi te echaremos de menos pero no podemos pagarte más. Y además se nos acaba la visa de Tailandia. Así que nos vamos a Malasia, que el nuevo Ministerio de Economía no quiere pagar multa por pasarse de días.

G&C

lunes 12 de marzo de 2012

KHO TAO y KHO PHANGAN "Paraíso y festival"

KHO TAO y KHO PHANGAN
Paraíso y festival

-¿Vais a Kho Tao?
-Si.
-¿A hacer submarinismo?
-Mmm... No.

Es cierto que en Kho Tao es muy barato sacarse el Open Water, hay buenas escuelas de buceo y los fondos marinos son espectaculares, pero, aunque la deidad Lonley Planet lo diga, Kho Tao no es solo para buzos.
Llegamos a Kho Tao, esta lloviendo. Buscamos el resort que nos recomendaron Muñoz y Corts. Está lejos, muy lejos. Hace rato que ya no viajamos nosotros sino Sr. y Sra. Quejicas.
-Estoy sudando.
-Tengo hambre.
-Tengo sueño.
-¿No llegamos nunca?
-Como no sea el mejor resort de la isla me cago en tus amigos...


Llegamos. Elegimos el bungalow más barato. Esta bastante bien aunque hay que ir con cuidado de que no se te caiga nada al suelo, los tablones que lo forman están tan separados que uno puede perder, como poco, un calcetín.

Al día siguiente nos despertamos y descubrimos dónde estamos. Desde la terraza de nuestro bungalow se ve la playa perfecta de arena blanca y agua cristalina que soñábamos encontrar. No damos crédito. Cómo tampoco lo damos en las demás playas que visitamos.
















Para llegar a la Shark Bay hay que cruzar un resort, pero cuidado que al dueño no le gusta que la gente cruce por su propiedad. Advertidos decidimos intentarlo. No solo hay que cruzar un resort, primero hay que entrar en un taller mecánico y salir por la puerta trasera del mismo (a nadie parece importarle que nos colemos por ahí), luego hay que que entrar por una pequeña abertura que unos obreros parecen estar tapando (pero nos dejan pasar con una típica sonrisa tailandesa) y de repente aparecemos en un resort de lujo, piscina y todo (que obviamente utilizamos), para llegar finalmente a una bonita playa de aguas turquesa.


Alquilamos una moto a un listillo que al devolvérsela pretende que le paguemos un pastizal por una ralladita microscópica que sólo ve él. Por suerte nosotros venimos ya muy curtidos (¡que hemos estado en India!) y sabemos como atajar estos problemas.

Con la moto llegamos hasta una calita ideal para hacer snorkeling. ¡Que sensación la de nadar entre peces!  Uno cree ser un pez. Y hay tantísima fauna marina que se nos pasan las horas como minutos absortos en nuestro pequeño mundo submarino.


En el bar rasta en el que desayunamos a menudo, su dueño, obsesionado con que en la Shark Bay hace mucho calor, nos aconseja cada día, alguna playa que deberíamos visitar en su lugar. Haciéndole caso llegamos a la Freedom Beach, los árboles llegan hasta la misma orilla y el agua es transparente. A lo lejos se ven las rocas que parecen un buda. En cuestión de encontrar buenos sitios siempre hay que hacerle caso a un rastafari.











Los mejores atardeceres se ven desde nuestra parte de la isla, exactamente desde la hamaca que tiene nuestro amigo en su bar, justo al lado de nuestro resort.
Y al anochecer es preciso andar un poquito hasta el bar más auténtico de esta isla. Es fácil verlo, un montón de velas te llevan hasta él. En la nevera de las cervezas hay peces de colores...


Kho Tao nos ha conquistado pero mañana es la famosísima Fullmoon Party en la vecina isla de Kho Phangan y ya que estamos aquí ¡no nos la vamos a perder!


Kho Phangan para nosotros se reduce a la Fullmoon Party, llegamos el mismo día que se celebra, todo esta lleno y carísimo. Encontramos un bungalow barato en la otra punta de la isla.


-Y¿qué tal la Fullmoon Party?
-Bueno a ver, no era la súper rave que nosotros nos imaginábamos (o que un día fue). Ahora es más trance, hay mucho australiano y mucho inglés (en vocabulario de viajeros: ambiente fiestero de mierda). Pero te lo pasas bien.

Y es que te lo pasas bien. Porqué bailar con los pies en el agua de la playa del mundo dónde más grande se ve la luna llena, no hay australiano borracho que te lo estropee. Y si encima empieza a llover a cántaros y la música no cesa la locura alcanza límites insospechados...














Al día siguiente nos toca pasar la resaca en esta playa:


Como dice nuestro anfitrión, las resacas en Tailandia pasan mejor.




G&C

sábado 10 de marzo de 2012

BANGKOK "Malos momentos y otros no tanto"

BANGKOK
Malos momentos y otros no tanto.

De nuevo en Bangkok por decisión espontánea. Desde aquí cogeremos el bus que nos llevará hasta el sur y allí el ferry hasta Kho Tao. Pero antes hemos quedado en Bangkok con Marta (la prima de Gemma) y Ramon para un encuentro entre viajeros. Ellos vienen desde Camboya.
Nos despertamos por la mañana y lo primero que hacemos es chequear que Marta y Ramon llegan hoy.
-Hay un mail de mi prima.
-¿Qué dice?
-Que no nos podremos ver, que han tenido un accidente de bus y que Ramon se ha roto un hombro.
Nos preocupamos pero lo justo.
-Eso será que el autobús ha chocado y Ramon se ha ido hacia delante y se ha dado en el hombro con el asiento de delante. ¡Que mala suerte!
Resignados a no verles seguimos con nuestro plan de viaje hasta que empiezan a llegar noticias des de Barcelona. "Autobús de Marta y Ramon se sale de la carretera. Contacta con ellos".
Por si acaso llamamos. Ha sido mucho más que un choque. El autobús ha volcado. Han muerto personas. Están en choc. Es grave. Así que resolvemos anular nuestro viaje a las islas, de momento. Gemma cogerá un vuelo mañana por la mañana hasta Trat, el pueblo en el que se encuentran Marta y Ramon, y Carles  se quedará custodiando las mochilas.
Al día siguiente:


Día de Gemma:

El despertador suena a las 6 de mañana.
-¡Cariño!- "coño que susto".
-Dime mi amor.
-Creo que Kho Tao no existe...

No sé si Kho Tao existe o es un invento de los centros comerciales, lo que parece no existir es la minivan que tenía que recogerme para llevarme al aeropuerto. Aparece un señor:
-Airport?
-Yes, yes.
Me indica con el brazo. Yo entro en el coche que señala.
-Noooo.
Salgo del coche. El señor señalaba haciaallí, no el coche. Le pido perdón al conductor del coche en el que acabo de entrar por error. Necesito café. El señor que señala mal me lleva hasta una minivan. De momento solo hay una ocupante (pero ocupa mucho, será sueca porqué yo este tamaño humano no lo había visto nunca). Arranca. Paramos para recoger a Merypopins que se sienta a mi lado. Después entra un señor con un solo brazo. Que mala suerte que los sobacos los tenga los dos y que uno este apuntando directamente a mi nariz. Seguimos adelante. El holor del señor uni-brazo empieza a marearme.  Merypopins hace rato que esta dislocandose el cuello intentando mirar por la ventana.
-¿Has visto que amanecer? Las nubes son súper-rosa.
"Muy bien Mery, yo aquí debatiendome entre la conciencia y la inconsciencia y tu me hablas de nubes rosas."
Por suerte llegamos al aeropuerto antes de que me de un colapso. Voy directa a por el café.
-Un café por favor.
-Serán: un riñón, medio páncreas, parte de tu columna vertebral y un par de litros de sangre. Gracias
"¡Mecagüenla p... tailandesa!"
Con mi café de un millón de dólares en el estómago llego a la puerta de embarque. "¿Qué es esta sala de espera con café gratis en la que dice bienvenidos todos los pasajeros?" "Mecagüen...". Pues si es gratis me tomo otro, que una es catalana.
Y por fin embarco. Me llevan hasta un helicóptero disfrazado de boing 747. Por suerte Carles me ha contado lo seguros que son estos aviones de hélices.
-Tu no te preocupes por nada-"No estoy preocupada"- que lo bueno de estos aviones es que llevan los motores en la parte superior del avión. Si se incendian el fuego va hacia arriba, tu no te quemas, no te preocupes -"No estaba preocupada"-Además estos aviones pueden planear y aterrizar en el mar, no te preocupes-"Vale, empiezo a preocuparme".
Me traen el desayuno y más café. "¡Pues más café!" que estoy yo con el modo abuela: todoloquesgratisparami activado. Y ahora una cabezadita que voy yo muy segura en este avión que si le pasa cualquier cosa puede aterrizar en el mar. "Pero, ¡un momento!, y cuando lleguemos al mar ¿cuál es el plan? ¿Habrá tiburones en el Golfo de Tailandia? habr- -a tib- rn... ""¡Coño se me están congelando las neuronas! ¿Era necesario recrear el clima de Siberia con el aire acondicionado?" Llamo al azafato:
-Disculpe, ¿sería usted tan amable de traerme una manta? (En inglés: blanquet?. Gestos con las manos).-Me la trae- Por cierto, sabe usted si hay tiburones en el golfo de Tailandia?- El azafato me mira mal, quizá esperaba que le preguntara algo sobre la manta pero conozco perfectamente el funcionamiento de una manta. Como sigue mirándome raro le digo que it doesn't matter, no se vaya a preocupar él.
Por fin aterrizamos. Y una vez en la terminal-cabaña de cañas-¿estamos en hawai o que puñetas es esto? pregunto a una señorita muy sonriente cuánto me va a costar que me lleven al hospital.
-Pues serán... el trozo de páncreas que te queda, el sistema respiratorio entero, 537 glóbulos rojos y 2 de blancos.
-Estupendo.
Sonrisa.
Me llevan hasta el hospital.
-Hello, que vengo a ver a mis primos que están en la room 502.
La señorita llama por teléfono. 27 minutos después:
-En este hospital no hay habitación 502.
"Mecagüen la p....tailandesa sonrisitas". La señorita me aclara que hay otro hospital. Le pregunto como se llega.
-Left - dice moviendo la mano hacia la derecha. No me fijo y salgo a la carretera. Entonces caigo en que left no significa derecha sino izquierda. Así que pruebo. Ando primero hacia una left y después hacia la otra. Y como no me aclaro vuelvo a preguntarle. Me dice que necesito un taxi, que ella me lo llama. Al rato llega su amiga con una carraca a la que en este pueblo deben llamar taxi.
-4o Bhats (unos 100 glóbulos rojos)
Me subo al taxi. Este sale a la carretera. Cambia de sentido. Para. Hemos llegado. "Mecagüen la p...tailandesa".

Y finalmente en el hospital correcto y en la habitación adecuada encuentro a los dos cromos a los que he venido a ver. Abrazos, besos, sollozos. Llego justo cuando el médico le está dando el alta a Ramon. A partir de ahora tendrá que estar 6 semanas con el brazo inmovilizado y después no entendemos cuántas semanas más de recuperación. Están todo lo bien que se puede estar después de haber vivido un accidente de estas características. Algo traumatizados pero muy enteros. Me cuentan el accidente con todos los detalles que recuerdan. Me estremezco. Los frenos fallaron y el autobús se precipitó carretera abajo hasta que volcó. En el interior los pasajeros se dieron perfecta cuenta de lo que pasaba y durante unos minutos solo esperaron el impacto. Marta salió enseguida, ilesa. Fue prácticamente la única que no se hizo nada. Ramon quedó atrapado bajo tres personas. Estuvo allí lo que a él le parecieron 5 horas. Mientras, Marta ayudaba fuera en todo lo que podía, traía agua, sacaba heridos. Al final Ramon salió del autobús, en cada pie llevaba una sandalia de mujer distinta. Se ríen al recordarlo. Los trasladaron a un ambulatorio de la zona (aún en Camboya), lleno de cucarachas y nada preparado para un accidente como ese. Y pasaron allí su peor noche. Al día siguiente se las arreglaron para que un hombre los trajera a Tailandia al hospital. Le dan mil gracias cada vez que lo mencionan. Cruzaron la frontera y llegaron a Trat un pueblo pequeño con varios hospitales y un aeropuerto un tanto a las afueras. Y aquí es dónde yo les he encontrado. Me presentan a sus amigos de accidente (ahora mismo sus mejores amigos) también ingresados en el hospital. Y con el alta bajo el brazo salimos por fin a la calle. Ahora vamos a este hotel mismo pero para mañana ya nos encargaremos de buscar el mejor de la ciudad, ¡que paga la aseguradora! Apuramos la quinta cerveza. Trat no está tan mal. Esta noche duermen bien, que yo les vigilo.

Día de Carles:
Gemma se va. Pongo el ventilador al 5. Me quedo todo el día tumbado en la cama. Por la noche voy a tomar unas cervezas a Kha San Road.

A la mañana siguiente nos reencontramos para seguir nuestro viaje hacia el sur de Tailandia. Próxima parada: Kho Tao.

G&C


viernes 2 de marzo de 2012

CURIOSIDADES DE LAOS

CURIOSIDADES DE LAOS
  • Lo más curioso de Laos es que existan pueblos como Vang Vieng, que viven del turismo de borrachera.
  • Hay muchísimos niños en Laos.
  • La moneda es el kip y tiene un montón de zeros. 1000 kips no son nada.
  • En Laos la gran mayoría de atracciones turísticas son de agua: cascadas, navegar el Mekong, kayac por el río, tubing por el río o dentro de cuevas...
  • Tubing: tirarse por el río en la cámara de un pneumático de camión.
  • Cuando te dicen slowboat quieren decir barco muuuuuuuy lento (si les preguntas a qué hora llegará siempre te dicen que a las 5, pero es mentira). No sabemos porqué al bus no lo llaman también slowbus.
  • Las carreteras están mal asfaltadas y llenas de baches. Si viajas en la parte trasera de una minivan vigila con la cabeza porqué estarás saltando todo el viaje.
NUESTRAS MEJORES EXPERIENCIAS
  • Compartir con Paco y Julián un viaje en la cocina de un barco.
  • Nadar dentro de una cueva iluminados solo con la luz de los frontales que llevábamos, después de haber andado por ella 45 minutos .
  • Jugar con los niños de Tat Lo en las cascadas.
G&C

miércoles 29 de febrero de 2012

TAT LO "El descanso sofocante"

TAT LO
"El descanso sofocante"

Después de 24 horas de viaje, una minivan, un tuc-tuc, un sleeping bus, otro tuc-tuc, un bus de línea y un tuc-tuc más, llegamos a Tat Lo destrozados. Tat Lo es un pueblo de una calle de largo y tres guest house de ancho dónde se viene a descansar. Hay pocos turistas y nada de fiesta. Empezamos a ver Laos. Pero, ¡qué calor! La humedad pesa, las moscas no se nos despegan del cuerpo y nuestro bungalow de 2 euros ¡no tiene ventilador! Por suerte el solícito dueño del guest house nos consigue uno, y en un momento clava un clavo en la pared y lo cuelga, por desgracia apenas hace nada. ¡Esto más que una siesta parece la sala de espera del infierno!
-¿Vamos a montar en elefante?
-Claro cariño, lo que tu quieras- extraña manera de pasar el calor, si, pero llevamos ya unos días dejando lo de los elefantes para más adelante "que será más barato" y esta es la última oportunidad que nos queda.
Hay dos elefantes en el pueblo, y resulta que los dos están enfermos y no pueden caminar. ¡Los dos! Carles intenta no hacer pucheritos pero...


En fin, que en Tat Lo hay otras cosas que hacer como un trekking de 4 horas para ver las 3 cascadas que rodean al pueblo y alguna aldea tribal.

Así que al día siguiente toca calzarse las zapatillas y recorrer un camino muy mal indicado. Seria 1 hora de ir y 1 de volver si no fuera por la de veces que te pierdes. La primera cascada la conocemos, está cerca del guest house, y nos sirve para empezar el trekking fresquitos. A la segunda se llega al poco rato. La tercera es la que esta lejos y mal indicada (sobretodo si te dejas aconsejar por la gente local). Al llegar a la aldea los niños se acercan corriendo.
-Waterfalls?
- Yes, yes.
Y nos hacen de guías no solo hasta la cascada sino hasta el sitio exacto dónde hay que bañarse. Hay que resbalar por la roca a modo de tobogán e ir a parar al agua. Increíble. Más aún si intentando seguir sus pasos resbalas antes de tiempo y caes medio de espaldas en una pose lo más extraña que puedes (Nos pasa a los dos). Y allí en la waterfall pasamos un buen rato jugando con los niños del pueblo, deslizándonos por las rocas, dibujando...














Hasta la hora de irnos, cuando nuestros guías nos devuelven al pueblo y evidentemente nos piden dinero por los servicios prestados.
-¡Pero si tienes 5 años!
Aquí los niños se espabilan rápido.







Al día siguiente decidimos que el calor de Tat Lo es demasiado para nosotros y volvemos a Pakse para coger el autobús a las 4.000 islas. Pero al llegar a Pakse estamos hartos de tanto viaje, de echarnos la mochila a la espalda cada dos días y subir a un autobús. Decidimos parar. Y buscar un hotel, si, si HOTEL, nada de guest house, ni hostels, un HOTEL con habitación privada y baño en la habitación, con agua caliente, nevera y hasta televisión! Y decidimos pasar, de nuevo, de las 4.000 islas e irnos ya a Bangkok! Dónde hemos quedado con Marta&Ramon (Adondeiremosaprar.com), la prima de Gemma. Bangkok es el punto de partida hacia las playas paradisiacas del sur!! ¡Ya falta poco!


G&C

sábado 25 de febrero de 2012

LUANG PRABANG y VANG VIENG "Explorando el norte con Paco y Julián"


LUANG PRABANG y VANG VIENG
Explorando el norte con Paco y Julián

Llegar a Luang Prabang desde Pai no es fácil ni rápido. Salimos de Pai con una minivan que nos lleva hasta la frontera de Laos. Hacernos la visa nos cuesta un par de horas y una desesperación. Cruzamos la frontera en barco, en 5 minutos estamos en Laos y luego un slowboat nos lleva hasta Luang Prabang en 2 días de viaje.


El primer día en el slowboat se hace eterno, pasadas las primeras horas cuando navegar el Mekong aún parece algo increíble, ya no sabemos qué hacer. Por suerte conocemos a Paco y Julián, cordobés el primero y porteño el segundo, y residentes los dos en Amsterdam. Paco es el DJ andaluz más joven de la historia, con 12 años estaba pinchando en una discoteca con 1500 personas (suponemos que también lo es de toda España, aunque quizá hubiera uno de 11 años en alguna parte) y Julián pone caras, llegaron a echarlo de un trabajo por poner caras. Así que juntos hacen una increíble pareja cómica.
Paco: Julián quillo, ¿tienes tu la llave de la habitación?
Y Julián se levanta de un salto, se palpa los bolsillos, pone cara de susto.
Paco: Julián no me jodas…
Y Julián sale corriendo hacia la habitación, esta cerrada. Se dirige al señor del guest house, le dice que se han dejado la llave dentro y éste saca una bolsa llena hasta los topes de llaves y empieza a probarlas una a una. Y mientras Julián vuelve a la mesa.
Julián: ¿Seguro que no la tenés vos?
Paco: Yo no quillo, yo te las he dado a ti.
Y Julián rebusca por el suelo, por la mesa y finalmente las encuentra justo enfrente de Paco.
La historia se repite unas horas después y cada cierto tiempo.

 Paco: En verdad nunca hemos perdido nada.
Julián: Solo la cartera, los pasaportes, unas chanclas…
Al día siguiente somos los últimos en llegar al barco, parece que no hay sitio para nosotros, pero tranquilos en la parte trasera, o sea en la cocina, hay 5 sillas de plástico. Así que nos toca viajar en la zona VIP. Solo tiene un inconveniente, hay un cubo lleno de agua que abastece el lavabo, y que no puede vaciarse del todo. Así que a Carles le toca currar!


Al final después de un montón de horas llegamos a Luang Prabang. En el muelle hay un señor con un cartel: "Arroyo"
Paco: Mira Julián, uno que se llama como tu.
Julián se ríe y sigue adelante.
Paco: Oye quillo vamos a preguntar.
Julián: Que no, que no,¿cómo voy a ser sho?
Paco: Hombre estas en Laos, no creo que haya muchos Arroyo.

Evidentemente se trata de ellos, tenían la reserva hecha en un hotel y han venido a buscarlos. Y a nosotros nos toca caminar, Luang Prabang es caro pero nosotros no estamos dispuestos a pagar 20 dólares por una habitación. Después de 2 horas con las mochilas a cuestas encontramos una habitación barata, céntrica y con baño. ¡Ja Luang Parbang, te ganamos!

Luang Prabang es una ciudad bonita, de influencia portuguesa. Pero nosotros preferimos irnos a las cascadas. Arreglamos el precio con un tuc-tuc y para que nos salga más barato invitamos a todo el que pasa a compartir tuc-tuc. Así conocemos a Julia, una alemana que viaja sola y que será nuestra amiga lo que queda del día.



Las cascadas nos dejan boquiabiertos. Son de aguas turquesas. Preciosas, aunque el agua esta congelada. Pasamos el día en ellas.















La señora no venia con nosotros, pero quiso salir en la foto.

Por la noche nos vamos los 5 a cenar al night market. Julia conoce un sitio donde puedes comer tanto como quieras por un precio ridículo. Y sin saber muy bien cómo acabamos la noche en una bolera, hablando con un alemán que lleva falda y toca la gaita…

Al día siguiente nos vamos a Vang Vieng. Solo poner el primer pie en este pueblo ya queremos irnos. Esto es Salou! Guiris borrachos por todas partes, ellos mismos son los camareros y los clientes de los millones de bares que poblan este lugar. La actividad principal de este pueblo es el tubing, tirarse por el río con un flotador enorme e ir parando en cada bar a emborracharse. No queremos ni sacar la cámara de fotos. ¿Para qué? Por suerte hay unas cuevas cerca del pueblo. Y no hay nadie. Exploramos una cueva increíble, al final de la cuál nos damos un baño casi a oscuras. Momentazo! Y en la cueva de al lado hacemos tubing casi solos... 
Y así nos reconciliamos un poquito con Vang Vieng antes de mezclarnos en la noche para celebrar el cumpleaños de Carles con un buen festival al estilo Vang Vieng.

G&C