viernes, 30 de marzo de 2012

LANGKAWI "Una isla dutty free"

LANGKAWI
Una isla dutty free


Llegamos a Langkawi dos días antes de la llegada de los padres y la hermana de Gemma a la isla. Dos días que pasamos recorriendo la isla en moto buscando los mejores lugares. Queremos ser unos grandes anfitriones, enseñarles esta Asia que ya sentimos tan nuestra, a la que ya le conocemos los gustos y las manías.


Lo primero es cambiar de hotel, este guest house barato y apartado de la playa con ambiente mochilero y música alta hasta las tantas no nos parece el más adecuado para unas vacaciones familiares. Nos mudamos a la playa. Elegimos dos bungalows que a primera vista nos parecen perfectos, para nuestros estándares casi lujo. Salimos del bungalow y volvemos a entrar, esta vez con los ojos de alguien que llega desde Barcelona:
-Es un poco cutre, ¿no?
Lo miramos y remiramos. No estamos convencidos. Vamos a la playa. De repente la playa también nos parece poca cosa. No se parece a la de las fotos de google.
-¿Que dices? Esta playa es cojonuda.
-¿Tu crees? Yo creo que no es suficiente.

Y por fin llegan. Besos, abrazos y una sorpresa: se han hecho camisetas con nuestro logo.


Desde el aeropuerto les acompañamos a su nuevo hogar junto al mar. 
-No es exactamente un hotel de lujo, solo hemos pagado una noche- excusas de antemano. Seguimos sin tener claro hasta que punto hemos perdido ya la perspectiva en cuanto a decidir si algo es curte o no. Después de casi 5 meses y 8 países asiáticos los estándares europeos nos quedan muy pero que muy lejos.


Les parece bien, o eso dicen. Así que allí nos quedamos. Por desgracia se ha puesto a llover, inconveniente que no habíamos previsto después de los días espectaculares que hemos tenido en la isla. Queremos que vean la playa en la que estamos como la vimos nosotros, aguas turquesas, arena blanca… Pero primero hay que cenar. Recientemente ha sido el cumpleaños de Damià, habrá que celebrarlo en este restaurante mismo que tiene pescado, marisco…
-Tiene buena pinta, ¿no?- nos preguntan. Y a nosotros los ojos nos hacen chiribitas porque este tipo de restaurantes son los que pasamos por alto cuando buscamos dónde comer. 
Nos invitan a cenar. Y cenamos bien, o mejor que bien. Ya no nos acordábamos de que es no comer arroz con pollo o noddels con vegetales. 
Al día siguiente hemos planeado una ruta para ver las mejores playas de la isla. Alquilamos un coche y nos ponemos en marcha. Pero la lluvia nos atrapa de nuevo. Creyendo que en cualquier momento la dejaremos atrás seguimos hasta la mejor playa, al norte de Langkawi. Pero no conseguimos  deshacernos de ella. Al llegar las aguas turquesa son azules y la arena blanca es marrón. Y llueve mucho. Lo único que podemos hacer es abrir las bolsas de jamón serrano envasado al vacío, las latas de aceitunas y berberechos y la longaniza recién llegadas de Barcelona y disfrutar de un vermú made in Spain. 


Decidimos después volver a nuestra playa, Pantai Cenang, comer en un Tailandés, Pad Thai para todos, y pasar la tarde, ya sin lluvia, cerca de nuestro resort, dónde el agua empieza a clarear. Conseguimos ver una preciosa puesta de sol rojo cielo, con sus nubes y sus palmeras a contraluz. Y acabamos el día cenando bien, algo debemos de estar celebrando porqué vuelven a invitarnos.


La siguiente mañana se despierta despejada, clara, bonita… Así que decidimos volver a intentarlo, subir de nuevo a la playa del norte. Y esta vez si, esta vez podemos disfrutar todos juntos de sus aguas, su arena, su tranquilidad…


Por la tarde contratamos un tour alrededor de algunas de las islas que forman el archipiélago en el que nos encontramos. 
Descubrimos el contorno de una mujer embarazada entre los montes cercanos, nos bañamos en un lago de agua dulce a escasos metros del mar, observamos a los monos mientras estos intentan robar comida a los bañistas, vemos águilas y disfrutamos de una paradisíaca playa antes de volver a toda velocidad de vuelta a nuestra long beach, lugar en el que nos tocará decidir nuestro siguiente destino y poner punto y final a nuestra estancia en Pulau Langkawi, en la que Sara no ha conseguido acabar con el blanco nuclear de su piel. Seguiremos probando.














G&C&d&m&s





sábado, 24 de marzo de 2012

PENANG "¿Es una isla?"

PENANG
¿Es una isla?

A la isla de Penang llegamos por casualidad y en autobús. Y es que Penang es una isla peculiar. No tiene playas paradisiacas, ni bungalows. La gente no viste traje de baño y no lleva arena en los pies. A Penang se llega por un puente que conecta la isla con la península y puedes llegar el mismo día que sales de Kho Pi Pi (Tailandia). Por ese motivo se convirtió en nuestro siguiente destino el día antes que la visa de Tailandia expirase.
Penang, y en general toda Malasia, se nos presenta como un resumen de nuestro viaje hasta la fecha. La cultura malaya esta profundamente influenciada por la India y la China. La mezcla de religiones es tal que en Georgetown, capital de Penang, uno puede encontrar templos hindúes, otros chinos, mezquitas y hasta iglesias católicas. Y la armonía con que conviven los saris, los velos, los hanfús y el estilo occidental asombraría hasta al más crédulo. No nos lleva mucho tiempo darnos cuenta que el talante malayo es amable, educado y muy respetuoso.
Planeamos pasar un día o dos en Penang antes de dirigirnos a Langkawi, isla de playas bonitas y arena en los pies, dónde hemos quedado con los padres y la hermana de Gemma para compartir con ellos sus vacaciones y parte de nuestro viaje. Pero de repente llegan noticias de Marta y Ramon. Están en Bangkok y se dirigen hacia Penang. De nuevo la historia se repite. Nosotros decidimos quedarnos más tiempo para esperarlos y ellos llegarán en autobús. Cruzamos los dedos. Esta vez no hay accidente. La probabilidad está de su parte. Y llegan a Penang con una sonrisa y una maleta de ruedas (Ramon: no te lo tendremos en cuenta porqué sabemos que el alma la tienes de mochilero, aunque la clavícula la tengas rota). Esa misma tarde celebramos nuestro nuevo encuentro con unas cervezas. Esta vez las circunstancias son mucho mejores.
 Y enfrascados en conversaciones eternas sobre lugares maravillosos del mundo no nos damos cuenta de que un andaluz nos observa hasta que se levanta y nos dice en un esmerado catalán: "Ah! Sou catalans! Jo parlo català. Puc seure amb vosaltres?" Y así conocemos a Luís. Horas más tarde nos enteraríamos de que acaba de salir de un monasterio budista en el que ha pasado 10 meses, y de su mano nos adentraríamos en algunos de los rincones del budismo. Luís nos habla entonces de un parque nacional que hay al noroeste de la isla dónde se puede acampar y ver tortugas marinas. El plan nos gusta. Mañana nos vamos al parque. Luís se apunta a venir con nosotros. 

Y a la mañana siguiente llegamos los cinco al parque en autobús. Entre las cosas imprescindibles Luís lleva un taburete que necesita para meditar y un barreño. Nosotros vamos algo más ligeros, pero provistos de latas de pollo con patatas y sopas Cambell para cocinar en la montaña. Alquilamos 3 tiendas de campaña y empezamos la excursión de hora y media hasta el campamento, junto a la playa. Después de medir nuestro ingenio montando tiendas y de darnos un baño llega la puesta de sol. La disfrutamos en compañía de un grupo de adolescentes malayos aficionados al fútbol español. 


Y finalmente llega la hora de las latas. Estamos preparados para encender el fuego. Hemos colocado piedras en círculo y recogido leña. Incluso hemos encontrado carbón y aceite. Pero entonces llega el Ranger. "No encendáis fuego en el suelo, que se queda negro y a la gente no le gusta". No ha pensado en los peligros de encender un fuego en medio del bosque, solo en la estética... Al final encontramos una parrilla dónde poner nuestras latas a calentar. Utilizamos la Lederman para abrirlas y también para retirarlas del fuego. Usamos unos vasos de plástico a modo de plato y cucharas como cubiertos. El pollo al curry pica mucho y nos queda poco agua. "Hubiésemos podido traer bocadillos, ¿no?" Silencio. A nadie se le ocurrió. 
Y entonces nuestros amigos imberbes aparecen con un plato de pollo. Nos invitan a cenar. Justo ahora que hemos dado buena cuenta de las latas que traíamos. Nos vemos obligados a decir que no gracias (porqué estamos llenos no porqué el pollo que nos traen esté totalmente carbonizado). Y apagamos la noche conversando alrededor de un fuego que se va consumiendo.

Al día siguiente nos habremos ido a Langkawi.

G&C

jueves, 22 de marzo de 2012

CURIOSIDADES DE TAILANDIA

CURIOSIDADES DE TAILANDIA
  • Es un país muy turístico.
  • Se conduce por la izquierda.
  • En Tailandia hemos encontrado los mejores trenes nocturnos.
  • Hay un Seven Eleven en cada esquina y están abiertos 24 horas. 
  • Los tailandeses siempre tienen reservada una sonrisa.
  • Hay que fijarse bien en el sexo de los tailandeses, pues está lleno de Lady Boys. El cambio de sexo lo financia el Estado y los dejan realmente bien. 

NUESTRAS MEJORES EXPERIENCIAS
  • Los días que pasamos en Kho Tao, las playas increíbles y las puestas de sol en el Moon Dance.
  • Visitar Maya Bay y sus alrededores.
  • El bungalow de Kho Pi Pi.
  • Una noche de fiesta en Khao San Road.
  • Los días que pasamos en la tranquila Pai.
  • Asistir a la Full Moon Party en Kho Phangan.


miércoles, 14 de marzo de 2012

KHO PI PI "Paraíso a precio de paraíso"

KHO PI PI
Paraíso a precio de paraíso.

Cuando uno viaja en pareja tiene que repartir las tareas entre dos. Nosotros nos organizamos por ministerios. El Ministerio de Comunicación se encarga de llevar al día el blog, el de Economía se encarga de la gestión del presupuesto, el Ministerio de Exterior lleva las relaciones con los demás viajeros, y así con todo.
El Ministerio de Economía era de Carles hasta que en Kho Tao Gemma decidió dar un golpe de Estado y lo reclamó para sí, argumentando que se despilfarraba demasiado y convencida de que podía hacerlo mucho mejor. Después de los 3 días en Kho Pi Pi el Ministerio volvió a manos de Carles, y Gemma está imputada por malversación de fondos. En su defensa solo dijo: "¡Es que Kho Pi Pi es muy caro!"
Kho Pi Pi tiene fama de tener las playas más bonitas de Tailandia y nosotros estamos seguros de que así es. Pero el precio por disfrutarlas es alto.

A poca distancia de Kho Pi Pi se encuentra Kho Pi Lay, una pequeña isla que contiene Maya Bay, escenario de la famosa película La Playa y uno de los highlights de nuestro viaje. Así que contratamos un tour para ir a verla que además incluía bañarse en este increíble paraje:


Rodeados de montaña que acababan abruptamente en el mar formando un espacio mágico de aguas completamente turquesas nadamos sin poder creer dónde estábamos.


Cerca de la Maya Bay pudimos ver cantidad de peces, haciendo snorkeling.









Y finalmente llegamos a la ansiada playa de La playa. Y es espectacular.


Desgraciadamente esto es lo que uno encuentra cuando llega:













Por suerte en Kho Pi Pi hay otras playas igual de bonitas pero más solitarias, donde uno puede descansar de sentirse turista (una sensación implícita si se visita Tailandia).


Y al atardecer se puede subir al viewpoint a contemplar como desaparece el sol, y si se tiene suerte puede uno acabar conociendo a una pareja medio española medio argentina con la que ir a cenar.


Adiós Kho Pi Pi te echaremos de menos pero no podemos pagarte más. Y además se nos acaba la visa de Tailandia. Así que nos vamos a Malasia, que el nuevo Ministerio de Economía no quiere pagar multa por pasarse de días.

G&C

martes, 13 de marzo de 2012

KHO TAO y KHO PHANGAN "Paraíso y festival"

KHO TAO y KHO PHANGAN
Paraíso y festival

-¿Vais a Kho Tao?
-Si.
-¿A hacer submarinismo?
-Mmm... No.

Es cierto que en Kho Tao es muy barato sacarse el Open Water, hay buenas escuelas de buceo y los fondos marinos son espectaculares, pero, aunque la deidad Lonley Planet lo diga, Kho Tao no es solo para buzos.
Llegamos a Kho Tao, esta lloviendo. Buscamos el resort que nos recomendaron Muñoz y Corts. Está lejos, muy lejos. Hace rato que ya no viajamos nosotros sino Sr. y Sra. Quejicas.
-Estoy sudando.
-Tengo hambre.
-Tengo sueño.
-¿No llegamos nunca?
-Como no sea el mejor resort de la isla me cago en tus amigos...


Llegamos. Elegimos el bungalow más barato. Esta bastante bien aunque hay que ir con cuidado de que no se te caiga nada al suelo, los tablones que lo forman están tan separados que uno puede perder, como poco, un calcetín.

Al día siguiente nos despertamos y descubrimos dónde estamos. Desde la terraza de nuestro bungalow se ve la playa perfecta de arena blanca y agua cristalina que soñábamos encontrar. No damos crédito. Cómo tampoco lo damos en las demás playas que visitamos.
















Para llegar a la Shark Bay hay que cruzar un resort, pero cuidado que al dueño no le gusta que la gente cruce por su propiedad. Advertidos decidimos intentarlo. No solo hay que cruzar un resort, primero hay que entrar en un taller mecánico y salir por la puerta trasera del mismo (a nadie parece importarle que nos colemos por ahí), luego hay que que entrar por una pequeña abertura que unos obreros parecen estar tapando (pero nos dejan pasar con una típica sonrisa tailandesa) y de repente aparecemos en un resort de lujo, piscina y todo (que obviamente utilizamos), para llegar finalmente a una bonita playa de aguas turquesa.


Alquilamos una moto a un listillo que al devolvérsela pretende que le paguemos un pastizal por una ralladita microscópica que sólo ve él. Por suerte nosotros venimos ya muy curtidos (¡que hemos estado en India!) y sabemos como atajar estos problemas.

Con la moto llegamos hasta una calita ideal para hacer snorkeling. ¡Que sensación la de nadar entre peces!  Uno cree ser un pez. Y hay tantísima fauna marina que se nos pasan las horas como minutos absortos en nuestro pequeño mundo submarino.


En el bar rasta en el que desayunamos a menudo, su dueño, obsesionado con que en la Shark Bay hace mucho calor, nos aconseja cada día, alguna playa que deberíamos visitar en su lugar. Haciéndole caso llegamos a la Freedom Beach, los árboles llegan hasta la misma orilla y el agua es transparente. A lo lejos se ven las rocas que parecen un buda. En cuestión de encontrar buenos sitios siempre hay que hacerle caso a un rastafari.











Los mejores atardeceres se ven desde nuestra parte de la isla, exactamente desde la hamaca que tiene nuestro amigo en su bar, justo al lado de nuestro resort.
Y al anochecer es preciso andar un poquito hasta el bar más auténtico de esta isla. Es fácil verlo, un montón de velas te llevan hasta él. En la nevera de las cervezas hay peces de colores...


Kho Tao nos ha conquistado pero mañana es la famosísima Fullmoon Party en la vecina isla de Kho Phangan y ya que estamos aquí ¡no nos la vamos a perder!


Kho Phangan para nosotros se reduce a la Fullmoon Party, llegamos el mismo día que se celebra, todo esta lleno y carísimo. Encontramos un bungalow barato en la otra punta de la isla.


-Y¿qué tal la Fullmoon Party?
-Bueno a ver, no era la súper rave que nosotros nos imaginábamos (o que un día fue). Ahora es más trance, hay mucho australiano y mucho inglés (en vocabulario de viajeros: ambiente fiestero de mierda). Pero te lo pasas bien.

Y es que te lo pasas bien. Porqué bailar con los pies en el agua de la playa del mundo dónde más grande se ve la luna llena, no hay australiano borracho que te lo estropee. Y si encima empieza a llover a cántaros y la música no cesa la locura alcanza límites insospechados...














Al día siguiente nos toca pasar la resaca en esta playa:


Como dice nuestro anfitrión, las resacas en Tailandia pasan mejor.




G&C

sábado, 10 de marzo de 2012

BANGKOK II "Malos momentos y otros no tanto"

BANGKOK II
Malos momentos y otros no tanto.

De nuevo en Bangkok por decisión espontánea. Desde aquí cogeremos el bus que nos llevará hasta el sur y allí el ferry hasta Kho Tao. Pero antes hemos quedado en Bangkok con Marta (la prima de Gemma) y Ramon para un encuentro entre viajeros. Ellos vienen desde Camboya.
Nos despertamos por la mañana y lo primero que hacemos es chequear que Marta y Ramon llegan hoy.
-Hay un mail de mi prima.
-¿Qué dice?
-Que no nos podremos ver, que han tenido un accidente de bus y que Ramon se ha roto un hombro.
Nos preocupamos pero lo justo.
-Eso será que el autobús ha chocado y Ramon se ha ido hacia delante y se ha dado en el hombro con el asiento de delante. ¡Que mala suerte!
Resignados a no verles seguimos con nuestro plan de viaje hasta que empiezan a llegar noticias des de Barcelona. "Autobús de Marta y Ramon se sale de la carretera. Contacta con ellos".
Por si acaso llamamos. Ha sido mucho más que un choque. El autobús ha volcado. Han muerto personas. Están en choc. Es grave. Así que resolvemos anular nuestro viaje a las islas, de momento. Gemma cogerá un vuelo mañana por la mañana hasta Trat, el pueblo en el que se encuentran Marta y Ramon, y Carles  se quedará custodiando las mochilas.
Al día siguiente:

Día de Gemma:

El despertador suena a las 6 de mañana.
-¡Cariño!- "coño que susto".
-Dime mi amor.
-Creo que Kho Tao no existe...

No sé si Kho Tao existe o es un invento de los centros comerciales, lo que parece no existir es la minivan que tenía que recogerme para llevarme al aeropuerto. Aparece un señor:
-Airport?
-Yes, yes.
Me indica con el brazo. Yo entro en el coche que señala.
-Noooo.
Salgo del coche. El señor señalaba haciaallí, no el coche. Le pido perdón al conductor del coche en el que acabo de entrar por error. Necesito café. El señor que señala mal me lleva hasta una minivan. De momento solo hay una ocupante (pero ocupa mucho, será sueca porqué yo este tamaño humano no lo había visto nunca). Arranca. Paramos para recoger a Merypopins que se sienta a mi lado. Después entra un señor con un solo brazo. Que mala suerte que los sobacos los tenga los dos y que uno este apuntando directamente a mi nariz. Seguimos adelante. El holor del señor uni-brazo empieza a marearme.  Merypopins hace rato que esta dislocandose el cuello intentando mirar por la ventana.
-¿Has visto que amanecer? Las nubes son súper-rosa.
"Muy bien Mery, yo aquí debatiendome entre la conciencia y la inconsciencia y tu me hablas de nubes rosas."
Por suerte llegamos al aeropuerto antes de que me de un colapso. Voy directa a por el café.
-Un café por favor.
-Serán: un riñón, medio páncreas, parte de tu columna vertebral y un par de litros de sangre. Gracias
"¡Mecagüenla p... tailandesa!"
Con mi café de un millón de dólares en el estómago llego a la puerta de embarque. "¿Qué es esta sala de espera con café gratis en la que dice bienvenidos todos los pasajeros?" "Mecagüen...". Pues si es gratis me tomo otro, que una es catalana.
Y por fin embarco. Me llevan hasta un helicóptero disfrazado de boing 747. Por suerte Carles me ha contado lo seguros que son estos aviones de hélices.
-Tu no te preocupes por nada-"No estoy preocupada"- que lo bueno de estos aviones es que llevan los motores en la parte superior del avión. Si se incendian el fuego va hacia arriba, tu no te quemas, no te preocupes -"No estaba preocupada"-Además estos aviones pueden planear y aterrizar en el mar, no te preocupes-"Vale, empiezo a preocuparme".
Me traen el desayuno y más café. "¡Pues más café!" que estoy yo con el modo abuela: todoloquesgratisparami activado. Y ahora una cabezadita que voy yo muy segura en este avión que si le pasa cualquier cosa puede aterrizar en el mar. "Pero, ¡un momento!, y cuando lleguemos al mar ¿cuál es el plan? ¿Habrá tiburones en el Golfo de Tailandia? habr- -a tib- rn... ""¡Coño se me están congelando las neuronas! ¿Era necesario recrear el clima de Siberia con el aire acondicionado?" Llamo al azafato:
-Disculpe, ¿sería usted tan amable de traerme una manta? (En inglés: blanquet?. Gestos con las manos).-Me la trae- Por cierto, sabe usted si hay tiburones en el golfo de Tailandia?- El azafato me mira mal, quizá esperaba que le preguntara algo sobre la manta pero conozco perfectamente el funcionamiento de una manta. Como sigue mirándome raro le digo que it doesn't matter, no se vaya a preocupar él.
Por fin aterrizamos. Y una vez en la terminal-cabaña de cañas-¿estamos en hawai o que puñetas es esto? pregunto a una señorita muy sonriente cuánto me va a costar que me lleven al hospital.
-Pues serán... el trozo de páncreas que te queda, el sistema respiratorio entero, 537 glóbulos rojos y 2 de blancos.
-Estupendo.
Sonrisa.
Me llevan hasta el hospital.
-Hello, que vengo a ver a mis primos que están en la room 502.
La señorita llama por teléfono. 27 minutos después:
-En este hospital no hay habitación 502.
"Mecagüen la p....tailandesa sonrisitas". La señorita me aclara que hay otro hospital. Le pregunto como se llega.
-Left - dice moviendo la mano hacia la derecha. No me fijo y salgo a la carretera. Entonces caigo en que left no significa derecha sino izquierda. Así que pruebo. Ando primero hacia una left y después hacia la otra. Y como no me aclaro vuelvo a preguntarle. Me dice que necesito un taxi, que ella me lo llama. Al rato llega su amiga con una carraca a la que en este pueblo deben llamar taxi.
-4o Bhats (unos 100 glóbulos rojos)
Me subo al taxi. Este sale a la carretera. Cambia de sentido. Para. Hemos llegado. "Mecagüen la p...tailandesa".

Y finalmente en el hospital correcto y en la habitación adecuada encuentro a los dos cromos a los que he venido a ver. Abrazos, besos, sollozos. Llego justo cuando el médico le está dando el alta a Ramon. A partir de ahora tendrá que estar 6 semanas con el brazo inmovilizado y después no entendemos cuántas semanas más de recuperación. Están todo lo bien que se puede estar después de haber vivido un accidente de estas características. Algo traumatizados pero muy enteros. Me cuentan el accidente con todos los detalles que recuerdan. Me estremezco. Los frenos fallaron y el autobús se precipitó carretera abajo hasta que volcó. En el interior los pasajeros se dieron perfecta cuenta de lo que pasaba y durante unos minutos solo esperaron el impacto. Marta salió enseguida, ilesa. Fue prácticamente la única que no se hizo nada. Ramon quedó atrapado bajo tres personas. Estuvo allí lo que a él le parecieron 5 horas. Mientras, Marta ayudaba fuera en todo lo que podía, traía agua, sacaba heridos. Al final Ramon salió del autobús, en cada pie llevaba una sandalia de mujer distinta. Se ríen al recordarlo. Los trasladaron a un ambulatorio de la zona (aún en Camboya), lleno de cucarachas y nada preparado para un accidente como ese. Y pasaron allí su peor noche. Al día siguiente se las arreglaron para que un hombre los trajera a Tailandia al hospital. Le dan mil gracias cada vez que lo mencionan. Cruzaron la frontera y llegaron a Trat un pueblo pequeño con varios hospitales y un aeropuerto un tanto a las afueras. Y aquí es dónde yo les he encontrado. Me presentan a sus amigos de accidente (ahora mismo sus mejores amigos) también ingresados en el hospital. Y con el alta bajo el brazo salimos por fin a la calle. Ahora vamos a este hotel mismo pero para mañana ya nos encargaremos de buscar el mejor de la ciudad, ¡que paga la aseguradora! Apuramos la quinta cerveza. Trat no está tan mal. Esta noche duermen bien, que yo les vigilo.

Día de Carles:
Gemma se va. Pongo el ventilador al 5. Me quedo todo el día tumbado en la cama. Por la noche voy a tomar unas cervezas a Kha San Road.

A la mañana siguiente nos reencontramos para seguir nuestro viaje hacia el sur de Tailandia. Próxima parada: Kho Tao.

G&C






sábado, 3 de marzo de 2012

CURIOSIDADES DE LAOS

CURIOSIDADES DE LAOS
  • Lo más curioso de Laos es que existan pueblos como Vang Vieng, que viven del turismo de borrachera.
  • Hay muchísimos niños en Laos.
  • La moneda es el kip y tiene un montón de zeros. 1000 kips no son nada.
  • En Laos la gran mayoría de atracciones turísticas son de agua: cascadas, navegar el Mekong, kayac por el río, tubing por el río o dentro de cuevas...
  • Tubing: tirarse por el río en la cámara de un pneumático de camión.
  • Cuando te dicen slowboat quieren decir barco muuuuuuuy lento (si les preguntas a qué hora llegará siempre te dicen que a las 5, pero es mentira). No sabemos porqué al bus no lo llaman también slowbus.
  • Las carreteras están mal asfaltadas y llenas de baches. Si viajas en la parte trasera de una minivan vigila con la cabeza porqué estarás saltando todo el viaje.
NUESTRAS MEJORES EXPERIENCIAS
  • Compartir con Paco y Julián un viaje en la cocina de un barco.
  • Nadar dentro de una cueva iluminados solo con la luz de los frontales que llevábamos, después de haber andado por ella 45 minutos .
  • Jugar con los niños de Tat Lo en las cascadas.
G&C